
Johannes VermeerPaíses Bajos, 1632–1675La carta
De liefdesbrief
¿Puedo verla?
Se desconoce
¿Dónde está «La carta» hoy? Colección: Rijksmuseum, Amsterdam. Se desconoce.
Amsterdam, Países Bajos
Se conoce el propietario; no se sabe si hoy está expuesta.
- Fuente
- El museo
Sobre el cuadro
La carta de amor (De liefdesbrief), es una pintura del artista holandés Johannes Vermeer, custodiada en el Rijksmuseum de Ámsterdam. Se trata de un óleo sobre lienzo de reducidas dimensiones (44 x 38,5 cm). Como casi toda la obra de Vermeer, su datación sólo puede ser aproximada, en este caso hacia 1669-1670. Está firmado a la izquierda de la sirvienta: «JVMeer».
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En la pintura hay una sirvienta que entrega una carta a una mujer joven con un laúd. La mujer está bien vestida, en color amarillo, notándose que es de clase pudiente. Deja de tocar el laúd y mira interrogante a la sirvienta, que le ha entregado una carta. Una cortina atada en el primer plano crea la impresión de que es espectador está mirando hacia una escena personal e intensamente privada y ayuda a dar más profundidad al espacio. Lo mismo se consigue con las diagonales del suelo ajedrezado que contribuyen a esa impresión de tridimensionalidad. Ese suelo en damero es típico de las obras de Vermeer y puede verse también en otras pinturas neerlandesas del siglo XVII, como se comprueba en la obra de Hooch El armario de la ropa blanca. La luz incide directamente en las dos mujeres, dejando el primer plano en la sombra.
El hecho de que es una carta de amor queda claro por sostener ella un laúd, más específicamente, un cistro, miembro de la familia de la cuerda. El laúd era un símbolo de amor, a menudo del amor carnal, en el siglo XVI. La idea se refuerza aún más con la zapatilla en la parte inferior del cuadro. La zapatilla tirada era otro símbolo de amor ilícito. La escoba parece representar lo doméstico, lo mismo que el cesto de mimbre o el cojín para hacer encaje; su colocación a un lado de la pintura puede sugerir que los temas domésticos habían sido apartados u olvidados.
En la pared oscura a la izquierda de la puerta hay un mapa. Detrás de la pareja de mujeres hay dos cuadros, uno de ellos una marina que puede referirse a los riesgos de los viajes o a la agitación de las pasiones amorosas. Este último sentido es también el que suele darse a la chimenea que aparece en estas escenas de género.
En palabras del museo
Vermeer chose an unusual vantage point for this painting. From a dim space in the foreground, a glimpse is afforded of another room with a domestic scene. An elegantly dressed woman looks up expectantly at a maidservant, who has just handed her a letter. The seascape on the wall behind them may well allude to the epistle’s subject: during the 17th century, the sea was often compared to love, and the lover to a ship.
Rijksmuseum
Ficha
- Número de inventario
- SK-A-1595
Lo que muestra
En el catálogo
Fuentes
- Rijksmuseum
- Imagen: Wikimedia Commons — Public domain
En la vida de Johannes Vermeer
La vida entera1653–1675 · Lugar de trabajo
Delft
1653–1675
Patrons: van Ruijven and van Buyten
Pieter van Ruijven and his wife Maria de Knuijt were Vermeer's patrons for the better part of his career: van Ruijven bought much of his output, which kept Vermeer afloat financially but reduced the chances of his fame spreading beyond Delft. The baker Hendrick van Buyten held a couple of his paintings as collateral.
1670
Death of his mother
In 1670 Vermeer's mother, Digna Baltens, who came from Antwerp, died.
1672
The “Year of Disaster”: war and the collapse of the market
In 1672 the Rampjaar, a severe economic downturn, struck the Dutch Republic after French troops under Louis XIV invaded from the south and troops from Münster and Cologne from the east. Vermeer's sale of a painting that year was his last, and five years passed before circumstances improved.
1672
To The Hague: appraising a collection for the Elector
In 1672 Vermeer, a recognised connoisseur, travelled to The Hague, where together with the painter Jacob Jordaens he appraised Venetian and Roman paintings offered to the Elector of Brandenburg for 30,000 guilders. Before a notary he denied the collection's authenticity and declared it worth no more than a tenth of the asking price.

















