Naturaleza muerta es un cuadro del pintor Antonio de Pereda, realizado en 1652, que se encuentra en el Museo del Hermitage de San Petersburgo, Rusia.
Pintor de obras religiosas, bodegones y vanitas, Pereda expone en esta obra una muestra sublime de un bodegón, en el que incluye elementos decorativos y comestibles. Algunos objetos están realizados con tal perfección (como el recipiente que contiene un líquido indeterminado) que hacen de la pintura una joya detallista.