Sobre el tablero de una mesa están dispuestos en primer término varias peras, manzanas, naranjas y granadas. Tras ellas, puede verse una cesta de mimbre y, a la izquierda, una redoma con vino blanco en cuya panza se refleja una amplia estancia de paredes blancas y vigas de madera, bañada por la luz de una claraboya.